La espalda es una de las zonas de nuestro cuerpo donde más dolores y molestias se originan a diario. Ya sea por pasar muchas horas sentados, por realizar esfuerzos incorrectos o por el estrés acumulado, la columna suele pasar factura.
Debido a que la mejor estrategia que podés adoptar en relación al dolor de espalda es la prevención, te compartimos las cinco mejores prácticas que te ayudarán a cuidarla y a mantenerla fuerte.
1. Mantener una postura activa (en la silla y de pie)
No existe una postura “perfecta” que debas mantener rígida todo el día. El secreto está en el movimiento. Si trabajás sentado, regulá la silla para que tus pies apoyen firmes en el suelo y cambiá de posición frecuentemente. El cuerpo humano está diseñado para moverse; la quietud prolongada es la que genera tensión.
2. Fortalecer el “core” o zona media
La columna no trabaja sola. Los músculos del abdomen, los glúteos y la pelvis actúan como una faja natural que sostiene la espalda baja. Incorporar ejercicios de fuerza adaptados, Pilates o caminatas diarias ayuda a que estos músculos tengan el tono necesario para aliviar la carga de las vértebras.
3. Cuidar la higiene postural al levantar peso
Cuando tengas que levantar un objeto pesado del suelo (o incluso las bolsas del supermercado), evitá doblar la espalda hacia adelante. La regla de oro es flexionar las rodillas, mantener el objeto lo más cerca posible del cuerpo y hacer la fuerza con las piernas. Tu columna lumbar te lo va a agradecer.
4. Hacer pausas activas cada hora
Si pasás mucho tiempo en la misma posición, programá una alarma cada 50 o 60 minutos. Levantate, estirá los brazos, realizá rotaciones suaves de hombros y caminá aunque sea dos minutos. Estas pequeñas pausas rompen la acumulación de tensión muscular.
5. Asegurar un descanso de calidad
Pasamos un tercio de nuestra vida durmiendo, por lo que el colchón y la almohada juegan un rol crucial. Lo ideal es optar por un colchón de firmeza media (ni demasiado blando ni excesivamente rígido) y elegir una almohada que mantenga el cuello alineado con el resto de la columna. Dormir de costado con una almohada entre las rodillas suele ser la posición más noble para la espalda baja.
Una recomendación clave: El dolor es una señal de alerta. Si las molestias en la espalda son persistentes, se irradian hacia las piernas o no ceden con el descanso, la prevención debe dar paso a la consulta médica.
En el Centro Privado Segura, nuestro equipo de ortopedia y traumatología está a tu disposición para evaluar tu caso de manera personalizada y ayudarte a recuperar tu bienestar.
