La columna está formada por vértebras separadas por discos que actúan como amortiguadores y permiten el movimiento. Cuando uno de estos discos en la zona del cuello se desgasta o se desplaza, puede aparecer una hernia de disco cervical, generando presión sobre los nervios.
Síntomas más comunes
- Dolor en el cuello que puede irradiarse al hombro o brazo
- Hormigueo o entumecimiento en manos o brazos
- Debilidad muscular o pérdida de fuerza
¿Cómo se trata?
En la mayoría de los casos, el tratamiento inicial es no quirúrgico:
- Medicación para aliviar el dolor
- Fisioterapia y ejercicios
- Cambios en hábitos posturales
Si el dolor persiste, pueden indicarse infiltraciones o tratamientos intervencionistas.
Solo en casos específicos se recurre a la cirugía, mediante técnicas mínimamente invasivas que descomprimen los nervios y restauran la función del disco.
Consultar a tiempo hace la diferencia
Un diagnóstico adecuado permite aliviar los síntomas y prevenir complicaciones.
Cuidar tu columna es cuidar tu calidad de vida
