Con el paso del tiempo —y también por ciertas actividades o lesiones previas— nuestras articulaciones pueden comenzar a mostrar signos de desgaste. Este proceso, conocido como artrosis o desgaste articular, afecta el cartílago que recubre los extremos de los huesos y permite el movimiento sin fricción.
Detectar las señales tempranas es fundamental para prevenir el avance del daño y conservar la movilidad y calidad de vida.
🔹 Principales síntomas del desgaste articular
- Dolor al mover la articulación: Suele aparecer al iniciar una actividad o después de realizar esfuerzos, como subir escaleras o caminar largas distancias.
- Rigidez matutina o después del reposo: Muchas personas notan que al levantarse o después de estar sentadas mucho tiempo, la articulación “se traba” o cuesta moverla.
- Inflamación o aumento de volumen: El área puede verse hinchada o sentirse caliente al tacto, especialmente en rodillas, caderas o manos.
- Crujidos o chasquidos al moverse: Esa sensación o ruido al flexionar la articulación puede indicar un desgaste del cartílago.
- Pérdida de fuerza o movilidad: A medida que avanza la artrosis, el dolor y la rigidez pueden limitar actividades cotidianas como caminar, agacharse o abrir un frasco.
¿Cuándo consultar al especialista?
Si estos síntomas aparecen o se repiten con frecuencia, es importante consultar a un traumatólogo u ortopedista.
Con una evaluación clínica y estudios por imágenes, el especialista puede determinar el grado de desgaste y recomendar el tratamiento más adecuado.
El diagnóstico temprano permite acceder a tratamientos que van desde kinesiología y ejercicios específicos, hasta infiltraciones o cirugías reconstructivas en los casos más avanzados.
En Centro Privado Segura contamos con un equipo especializado en ortopedia y traumatología que brinda atención integral para el diagnóstico, tratamiento y rehabilitación de enfermedades articulares.
Nuestro objetivo es ayudarte a mantener tu movilidad, reducir el dolor y mejorar tu calidad de vida.
