El colágeno es una proteína muy abundante en nuestro cuerpo y parte fundamental de los tejidos. Sirve de “andamio” para las células de la piel, para los huesos, los tendones, o para los cartílagos, por ejemplo, e interviene en funciones vitales como la coagulación de la sangre.
Los suplementos de colágeno son una forma de ingerir más proteínas en la dieta. De hecho, una vez ingerido, sus componentes se separan para formarse de nuevo, por lo que no es asimilado por el cuerpo de forma directa. Asumiendo que nuestra dieta es sana y equilibrada, no deberíamos precisar de suplementos proteicos de estas características. Eso sí, llama la atención sobre el caso particular de las personas mayores, que no siempre se cubren las necesidades diarias de ingesta proteica.
El envejecimiento afecta a la cantidad y a la resistencia del colágeno que nuestro organismo sintetiza a partir de los nutrientes en la dieta, siendo la piel el signo mejor visible de este proceso. En los casos de déficit de proteína en la dieta, el beneficio de los suplementos de colágeno es “indudable”, porque no existe evidencia científica de que, en personas sanas con una dieta equilibrada, su ingesta mejore los síntomas o el pronóstico de las lesiones traumáticas o degenerativas (artrosis). Aún así, algunas personas refieren mejoría de sus afecciones articulares e incluso el aspecto de la piel tras suplementar su dieta con colágeno, sin que pueda descartarse que esta mejoría se deba al efecto placebo. Igualmente, está demostrado que su ingesta es segura y no presenta efectos secundarios más allá de molestias digestivas leves en algunos casos.
Recordamos los alimentos en los que podemos encontrar colágeno:
El alimento más rico en colágeno es la gelatina, producto derivado del tejido conectivo del ganado vacuno, porcino y las aves. Además encontramos una alta concentración de los componentes del colágeno (los aminoácidos Glicina y Prolina) en la clara del huevo, en los productos lácteos, en los cereales y en las carnes, en particular en la piel del pollo y en el cerdo. Son también muy importantes para la producción de colágeno la Vitamina C (frutas y verduras) y el Cobre (legumbres, frutos secos, cacao).